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Estructura del mercado de trabajo de las nuevas tecnologías

Carlos Busón Buesa

http://www.buesa.net

cbuson@yahoo.com


El trabajo tal y como lo entendíamos toca a su fin, las nuevas tecnologías han iniciado una nueva revolución en la forma de entender el sistema productivo. Millones de puestos de trabajo van a transformarse y muchos desaparecerán,  otros nuevos se crearan con la velocidad de las nuevas tecnologías, los trabajadores deben entender los cambios que van a suceder en las sociedades industrializadas para poder trabajar y vivir en la "nueva economía".


 

 

SEMINARIO INTERNACIONAL

EL EMPLEO EN EL MARCO DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS  DE  LA COMUNICACIÓN

ALICANTE,  17 - 18 - 19  MAYO DE  2002

1. Introducción

El avance de las telecomunicaciones está permitiendo desarrollar las bases de lo que constituirá en un futuro próximo una nueva forma de trabajar, y que supondrá un cambio radical en los métodos de trabajo en la nueva era de la información.

A través de los siglos, el ser humano desarrolló trabajos adaptados a su tiempo; así como la alfarería era una industria vital hace 2000 años, hoy en día se encuentra restringida al ámbito artesanal. Miles y miles de tipos de trabajos se crearon y desaparecieron a medida que los tiempos lo requerían, a finales del siglo XIX la agricultura representaba el 90% de la economía mundial y hoy está relegada a tan sólo el 3%.

En el caso de otros muchos trabajadores, en particular los que ejercen oficios de artesanía vinculados a técnicas concretas, el problema consiste en adquirir nuevas calificaciones y adaptarse a nuevos métodos de trabajo en períodos de tiempo muy corto.

En muchos puestos de trabajo del futuro se utilizarán técnicas todavía incipientes y se exigirá un nivel de competencia técnica difícilmente imaginable hoy. Muchas calificaciones específicas se adquieren en el propio lugar de trabajo, ya sea mediante planes de formación organizados por el empleador o bien aprendiendo de sus colegas, pero los empleadores exigirán cada vez más de quienes soliciten un empleo que dominen una amplia gama de calificaciones.

2. La formación como reto

Es muy posible que la formación dispensada en la propia empresa no baste para atender las necesidades de los futuros trabajadores. Las estructuras del empleo en muchas empresas relacionadas con las nuevas tecnologías consisten en un núcleo cada vez más reducido de personal permanente o, por lo menos, de larga permanencia en la empresa, y en una proporción creciente de trabajadores ocasionales ocupados a tiempo parcial, temporalmente o para una tarea concreta. Por su condición de trabajadores a tiempo parcial, rara vez o nunca reciben del empleador la formación que éste destina esencialmente al personal de plantilla, con ello los conocimientos de muchos trabajadores quedan obsoletos en un corto período de tiempo con lo que pueden quedar fuera del mercado laboral. Esta preocupación esta presente para la Unión Europea tal y como lo indica el documento "Vivir y trabajar en la sociedad de la información: prioridad para las personas" [1] en el que se dice que:

" Considerando que, en consecuencia, y en la perspectiva de la sociedad de la información, se requieren medidas complementarias orientadas a la (re)inserción de los desempleados de larga duración, sobre todo mediante la formación y el desarrollo del sector terciario"

La preocupación por el empleo y la formación continua también ha estado presente en  El Consejo Europeo de Lisboa realizado el año 2000 en el que se  destacó la necesidad de adaptar los sistemas de educación y formación europeos tanto a las demandas de la sociedad del conocimiento como a la necesidad de mejorar el nivel y calidad del empleo, e instó a todos los Estados miembros, al Consejo y a la Comisión Europea a alcanzar un aumento anual considerable de la inversión per cápita en recursos humanos.

Por otra parte, el mayor crecimiento del empleo en el sector se registra en las empresas pequeñas y medianas. Muchas de ellas funcionan con un personal mínimo, y pocas están en condiciones de ofrecer formación por cuenta propia o de permitir que su personal dedique una parte de su tiempo de trabajo a esta actividad. Estos empleadores dependen casi exclusivamente de las calificaciones adquiridas por su personal antes de ser contratado, en el sistema de enseñanza, en un empleo anterior o por iniciativa propia. La rapidez de los cambios, la envergadura de la reestructuración industrial en la nueva economía y el ritmo de transformación del trabajo modificarán los parámetros del empleo para muchas categorías profesionales. En la propuesta presentada por la Comisión Europea [2]   relativa a las directrices para las políticas de empleo de los estados miembros se indica muy claramente la prioridad de desarrollar las competencias para el nuevo mercado de trabajo en el contexto del aprendizaje permanente.

" Unos sistemas de educación y formación eficaces, que funcionen correctamente y que respondan a las necesidades del mercado de trabajo son esenciales para el desarrollo de la economía basada en el conocimiento y para la mejora del nivel y la calidad del empleo. Son, asimismo, fundamentales para la aplicación de la educación permanente, puesto que permiten una transición fluida de la escuela a la vida laboral, constituyen los cimientos de recursos humanos productivos equipados con competencias básicas y específicas, y hacen que las personas se adapten positivamente a los cambios económicos y sociales. La creación de una mano de obra apta para el empleo supone también dotar a las personas de la capacidad de acceder a una sociedad basada en el conocimiento y disfrutar de sus beneficios, actuar sobre las carencias de cualificaciones y prevenir la erosión de las competencias derivada del desempleo, la no participación y la exclusión durante el ciclo vital."

En las últimas décadas del siglo XX la tecnología ha permitido la aparición de  una nuevas formas de trabajo, entre ellas el teletrabajo, una nueva forma de entender la actividad laboral que se desarrollará a través de las redes de comunicaciones telemáticas. Muchos de los planteamientos tradicionales son incompatibles con el cambio tecnológico que produce la "nueva economía". 

Lo que pretendemos con este artículo es dar algunas pistas de lo que puede llegar a convertirse lo que entendemos por "trabajo" en el nuevo siglo que se inicia, algunos de los planteamientos que hacemos en el día de hoy, pueden cambiar radicalmente de la noche al día con la aparición de nuevas tecnologías lo que algunos autores Larry Downes y Chunka Mui (1998) [3] denominan Aplicaciones Asesinas (Killer Applications), éstas son capaces de transformar los sistemas productivos y con ellos los sistemas de  trabajo, estos cambios están llegado uno tras otro a nuestra sociedad y ésta los asimila muchas veces sin comprender lo que realmente representan. Podemos afirmar, sin lugar a dudas, que las formas de trabajo de este nuevo siglo que empezamos no van a ser las mismas que teníamos  hasta ahora, y que esto va a afectar de manera notable toda la sociedad que nos rodea, debemos aprender a reconocer estos cambios ya que de una manera u otra nos afectaran en un futuro no muy lejano.

3. La Sociedad de la información y las nuevas tecnologías

La nueva revolución tecnológica de final de este siglo nos ha traído al mundo occidental desarrollado lo que se suele denominar la sociedad de la información y la automatización. Muchos trabajos que antes eran necesarios en países avanzados se han desplazado hacia países en vías de desarrollo para el abaratamiento de los costes de producción, mientras que los trabajadores de las sociedades más desarrolladas se están reconvirtiendo a marchas forzadas hacia trabajos basados en la tecnología y la información.

Con este nuevo proceso productivo actualmente ligado a la industria de servicios, se puede, en teoría, realizar cualquier trabajo que requiera elaborar y procesar la información y realizarlo desde cualquier punto de nuestro planeta y enviarlo rápidamente a su punto de destino. El poder enviar un  trabajo a miles de kilómetros de distancia en pocos segundos y a un bajo coste es algo realmente atractivo para el mundo empresarial.

El nuevo trabajador estaría desligado de la clásica oficina y pasaría a desempeñar su trabajo desde cualquier lugar donde sea requerido. Teóricamente, con esta nueva fórmula, el trabajador tendría una mayor libertad de horario y las empresas verían notablemente reducidos sus costes de infraestructura.

En consecuencia el trabajador del futuro deberá convertirse en algo tan contradictorio como ser un trabajador generalista especialista, es decir, ser un trabajador muy cualificado que sea polivalente y flexible  y que sea capaz de adaptarse a las necesidades del trabajo, siendo además un experto en diversos campos de trabajo a realizar. Lo que el mundo empresarial nos pide es el "trabajador perfecto". Esto como es lógico puede acarrear ciertos riesgos asociados, fin del trabajo fijo, reducción de la protección social etc. Adaptarse será el objetivo del trabajador para acceder a un puesto de trabajo.

4. La importancia de las infraestructuras

En nuestra sociedad hemos pasado de una sociedad industrial a lo que se conoce como sociedad de la información, hemos dejado de lado la industrial basada en la materia de cara a una nueva sociedad basada en la circulación de bits (economía de lo intangible), es decir, de información, la materia prima de nuestra sociedad son los bits de nuestros ordenadores. Lo que hacemos es transformarlos en productos manufacturados de "conocimiento". Pero para que este hecho se produzca debemos de tener una infraestructura muy determinada, ya que de nada vale que tengamos un potente deportivo si lo único que tenemos son pistas forestales, necesitamos disponer de los caminos adecuados para que nuestros datos circulen con facilidad.

La creciente presión competitiva como consecuencia de los progresos realizados en el ámbito de las redes de comunicación está conduciendo a una reestructuración radical de las empresas y está desencadenando una oleada de grandes alianzas a escala mundial. Por otro lado, la reestructuración de la economía se ve reforzada por la convergencia tecnológica de las industrias del sector de la información, es decir, las telecomunicaciones, la informática, la electrónica y de los contenidos.

La mundialización requiere también que la organización socioeconómica e institucional de los Estados se haga más flexible y más eficaz en un contexto difícil de elevada tasa de desempleo. Al mismo tiempo, la mundialización abre nuevas posibilidades de mercado que pueden contribuir al crecimiento económico y a generar nuevos puestos de trabajo, no sólo en los países industrializados sino también en los países emergentes que están preparándose ya para participar y competir en la sociedad de la información global.

Para que entendamos hasta que punto la situación mundial esta cambiando, podemos fijarnos en la figura .1 en la que se observan los gastos en tecnologías de la información y comunicación en el periodo de 1994 a 1997 en los tres bloques económicos principales, Europa, Estados Unidos y Japón, como podemos observar el incremento en los tres es constante pero Europa y Japón van bastante por detrás de Estados Unidos, llevando la peor parte la Unión Europea.


 

Figura 1. Comparativa entre Europa, USA, y Japón en gastos y inversiones en Tecnologías de la información y la comunicación durante el período (1994- 1997)

Fuente: EITO, Eurostat

Sin embargo para lograr esos objetivos se deben cumplir algunas cuestiones previas. Muchos países europeos conocen el problema y saben que para ser competitivos en la "nueva economía" deben de cumplir una serie de requisitos básicos. Para entender este problema fijémonos en los datos que proporciona la OCDE, relativos al número de servidores de Internet por cada 1000 habitantes (figura 2) y el coste por 20 horas de conexión a Internet durante el período (1995-2000) (figura 3). Como podemos apreciar muchos países europeos en los que se encuentran entre otros España están muy por debajo del competidor más importante que son los Estados Unidos.

Esto y los elevados costes de comunicaciones perjudican la implantación de nuevas formas de trabajo y en consecuencia ralentizan el desarrollo económico de la sociedad de la información. Es interesante observar el caso de Finlandia y otros países nórdicos, países con unas condiciones muy especiales, que han apostado claramente por la utilización masiva de las Nuevas Tecnologías de la información y la comunicación, lo que les lleva a estar en una posición privilegiada con respecto a sus socios de la Unión Europea.


 
Figura 2.
 

 

Figura 3

5. Prioridades de Europa

En Europa es un objetivo prioritario incluir las nuevas tecnología en la sociedad y en el mundo del trabajo de cara al siglo XXI tal y como se puede ver en estos párrafos del documento eEurope 2002 "Una sociedad de la información para todos", Proyecto de plan de acción preparado por la Comisión Europea para el Consejo Europeo del 19-20 de junio de 2000, medidas que se tomaron  en la Cumbre de Lisboa estableció las siguientes conclusiones:

"El primer reto es la educación y la formación. La educación hará una aportación destacada al desarrollo de nuevas cualificaciones pero su resultados, inevitablemente, sólo se notarán a largo plazo. Hay que hacer más. En primer lugar, en lo que se refiere a los profesionales de las tecnologías de la información, ya que, como ha quedado patente en los estudios sobre el desfase en formación, actualmente Europa tiene 800.000 puestos de trabajo vacantes, cifra que se prevé que aumente a 1,7 millones para el 2003, a menos que se tomen medidas al respecto. De todos modos, el reto planteado va más allá de satisfacer la demanda de profesionales de las tecnologías de la información. La alfabetización digital es un factor esencial de la capacidad de adaptación de la mano de obra y de la empleabilidad de todos los ciudadanos.

El segundo reto es aumentar los índices de empleo a fin de situarlos lo más cerca posible del 70% para el año 2010. Para ello, hay que tomar medidas que mejoren las perspectivas de empleo de los grupos con bajos índices de empleo, especialmente las mujeres y las personas mayores. El trabajo puede resultar más atractivo y accesible mediante sistemas flexibles como el teletrabajo.

El tercer reto lo constituye la modernización de la organización del trabajo. El aumento de la flexibilidad aporta a los que trabajan los beneficios tecnológicos que llevan aparejados los horarios y lugares de trabajo variables. Debe alentarse a los agentes sociales a contribuir a esta evolución apoyando acuerdos sobre formas de trabajo flexibles en beneficio tanto de empresarios como de trabajadores."

Como observamos tras su lectura podemos deducir que se van a producir notables cambios en nuestra sociedad, el trabajo tal y como se entendía se terminó, empezamos una nueva etapa en las relaciones empresario/trabajador.

En el documento anexo se tuvieron en cuenta las siguientes directrices de Europa de entrada en el siglo XXI. Este documento se centra entres puntos básicos: Una Internet más rápida y segura, invertir en la formación y en las personas y estimular el uso de Internet. El documento en cuestión permite observar la política de la Unión Europea de cara al mundo del trabajo en los próximos años.

Anexo: Lista orientativa de indicadores de eEurope

1. Una Internet más rápida y segura

a) Acceso a Internet más rápido y barato

I. Penetración de Internet (conexión de los hogares, usuarios de Internet, acceso de alta velocidad)

II. Costes de acceso a Internet

b) Una Internet más rápida para investigadores y estudiantes

I. Velocidad de las interconexiones y servicios disponibles entre redes nacionales de investigación (comunitarias y mundiales) y dentro de éstas.

II. número de redes universitarias internas de alta velocidad establecidas

c) Redes seguras y tarjetas inteligentes

I. porcentaje de la población que utiliza tarjetas inteligentes para el acceso y/o las transacciones

II. penetración en el mercado del IPSsec

2. Invertir en la formación y en las personas

a) Acceso de la juventud europea a la era digital

I. número de ordenadores por 100 alumnos

II. porcentaje de escuelas primarias y secundarias en Internet

III. porcentaje de escuelas con conexiones a Internet de banda ancha (incluyendo satélite)

IV. número de visitas a servidores web gestionados por escuelas y sistemas públicos de enseñanza

b) Trabajar dentro de una economía basada en el conocimiento

I. porcentaje de la población activa con conocimientos básicos de informática

II. proporción de la población activa que practica el teletrabajo

c) Participación de todos en la economía basada en el conocimiento

I. número de terminales de acceso públicos por 1000 personas

II. número de centros de excelencia conectados a la red de diseño-para-todos

3. Estimular el uso de Internet

a) Acelerar el comercio electrónico

I. porcentaje de sitios web de comercio electrónico con marcas de confianzas, etiquetas de seguridad u otras formas de certificación

II. sensibilización del consumidor con respecto a sistemas alternativos de solución de diferencias

III. porcentaje de empresas que llevan a cabo más del 10% de su actividad de forma electrónica

IV. número de terminales de acceso públicos por 1000 personas

V. número de centros de excelencia conectados a la red de diseño-para-todos

b) La administración en línea: acceso electrónico a los servicios públicos

I. porcentaje de interacciones de servicios públicos básicos realizadas en línea

II. porcentaje de la contratación pública que se efectúa en línea

c) La sanidad en línea

I. porcentaje de prestadores de servicios sanitarios primarios y secundarios conectados en red a nivel regional

II. número de sitios web relacionados con la sanidad sujetos a revisión paritaria

d) Contenidos digitales para las redes mundiales

I. porcentaje de sitios web de la Unión Europea entre los 20 nacionales más visitados

II. número de portales multilingües europeos

Estos objetivos son muy amplios y ambiciosos, el reto será introducir a los ciudadanos europeos en la nueva sociedad de la información con el fin de no dejar a Europa fuera del juego económico que se va a dar de cara a las nuevas reglas de la economía del siglo XXI

6. Peligros de la brecha digital

Diferentes estudios nos alertan sobre la magnitud de los desafíos. El Banco Mundial ha calculado que los 29 países que concentran el 80% de la riqueza mundial deben su bienestar en 67% al capital intelectual (educación, investigación científica y tecnológica), 17% a sus recursos naturales y 16% a sus equipos. La brecha digital, es decir la diferencia tecnológica entre los países desarrollados y los que se encuentran en vías de desarrollo son cada vez mayores.

Uno de los condicionantes claves que limitan la conexión a Internet y al acceso de las Nuevas tecnologías son las líneas telefónicas, si vemos el número de las conexiones de que disponen los distintos continentes (Cuadro I ) que tienen aproximadamente un total de 780 millones de líneas para todo el planeta, lo que viene a representar una línea telefónica para cada 13 personas, pero si analizamos continente por continente vemos las enormes diferencias que existen de conexiones.

De esta manera nos encontramos con que África tiene un poco más de 15 millones de líneas telefónicas, para más de 765 millones de habitantes, lo que representa tan sólo 2 teléfonos por cada 100 habitantes. Por el otro lado tenemos América, Europa y Oceanía con una media de 35 teléfonos por cada 100 habitantes. A estas primeras cifras habría que realizar un estudio más detallado, país por país, para que afloraran los verdaderos datos que permanecen ocultos tras las macrocifras estadísticas.

A nuestro modo de ver existen insalvables diferencias de infraestructura básica entre los países superdesarrollados de los infradesarrollados, que dificultaran enormemente la expansión de Internet en el futuro y limitando así que la mayor parte de la población mundial no tenga la más mínima posibilidad de disfrutar de sus beneficios y de incorporarse como fuerza laboral a los nuevos trabajos que se van a demandar.


 

Población

 GPD

Líneas telefónicas

 

Total (M)

1997

Densidad por Km

1997

Total

(Miles de millones) US$) 1996

Renta per capita

US$

1996

Total

1997

por cada 100 hab.

AFRICA

762.970.000

25

507,3

755

15106800

2

AMERICAS

788.220.000

20

10127,8

12969

241013500

30,77

ASIA

3.495.950.000

113

8242,2

2441

230452300

6,60

EUROPA

795.280.000

30

10126,7

12828

282905300

35,58

OCEANIA

29.070.000

3

472,9

16755

11521300

39,40

MUNDO

5.871.000.000

43

29476,9

5220

780999200

13,34

Cuadro III. Tabla comparativa de diversos indicadores, población,

económicos y líneas telefónicas en el mundo. Fuente UN y elaboración propia

7. Previsiones de futuro

Según El Consejo de Competitividad Europeo este nos dice que en el próximo siglo habrá siete industrias de punta:

1. biotecnología

2. informática

3. microelectrónica

4. telecomunicaciones

5. robótica

6. industria de nuevos materiales

7. aviación civil.

Ninguna de estas industrias depende de los recursos naturales, ni de la mano de obra barata, ni siquiera del capital, que circula a donde lo llaman con la velocidad de la luz a través de la red. Estas industrias dependen de un nuevo factor de producción: se llama el conocimiento.

Los procesos de producción y comercialización en las actividades tradicionales; desde la agricultura hasta la banca y desde la construcción hasta las ventas minoristas, ya están viviendo la revolución de las computadoras, la fibra óptica, el láser etc. Lo cual, en una palabra, significa que no hay futuro si nuestras empresas y trabajadores no se suben en el tren de las nuevas tecnologías. Muchas empresas tradicionales están cambiando su actividad tradicional hacia otras basadas en el conocimiento. Un caso paradigmático es Repsol-Ypf una empresa basada en la industria del petróleo que está redirigiendo su estrategia comercial hacia la venta de servicios.

Las transformaciones científicas y tecnológicas ocurridas en la dos últimas décadas del siglo XX, han conducido a la transmisión de información a la velocidad de la luz (300 mil kilómetros por segundo): la "digitalización" (es decir la transformación de la información a 0 y 1) de textos, imágenes y sonido, el uso generalizado de los satélites de telecomunicaciones; la revolución de la telefonía; la masificación de la informática en los sectores productivos y de servicios; la "miniaturización" de las computadoras y su integración a escala planetaria.  Internet ha conseguido que la vida sobrepase los antiguos límites del tiempo y del espacio en tan sólo una década.

Muchos "gurus" han definido el siglo XXI como la era de la información. Pero lo cierto, es que está viviendo una transformación mucho más profunda, que afecta a la economía mundial en su conjunto. De la utilización simultánea de la informática y la genética está surgiendo una poderosa fuerza tecnológica y económica que será el eje del siglo biotecnológico. Se recurre cada vez más a las computadoras para descifrar y organizar la enorme masa de informaciones genéticas que constituyen la materia prima de la nueva economía global. Las empresas multinacionales han emprendido ya la creación de gigantescos complejos de investigación sobre las ciencias de la vida, que configurarán el mundo bioinfoindustrial del mañana.

El economista norteamericano Jeremy Rifkin analiza todo el proceso del trabajo y del empleo, y hace consideraciones sobre las perspectivas de futuro muy sombrías al respecto. Según el autor, en el futuro se crearán muy pocos empleos, y los mismos serán muy especializados y de exigente calidad o trabajos precarios de baja calidad y muy mal remunerados. Su conclusión es preocupante al afirmar:

" El hecho de que nos espere un futuro de utopías o de realidades depende, en gran medida, de cómo queden distribuidas las ganancias en la productividad durante la era de la información... Si a pesar de todo, no se reparten las enormes ganancias de productividad, resultado de la revolución propiciada por la alta tecnología, sino que se emplean principalmente para aumentar los beneficios de las empresas, para otorgar mayores dividendos a los accionistas, para retribuir mejor a los altos ejecutivos de las multinacionales, así como para la emergente élite de trabajadores implicados en los nuevos conocimientos de alta tecnología, las posibilidades de que las crecientes diferencias entre los que tienen todo y los que no tienen nada conducirán, sin duda, a disturbios sociales y políticos a escala global"

Sin embargo pese a todo lo anteriormente expuesto también puede ocurrir que los cambios no se den con la rapidez con la que todos esperan, cuando en 1969 Neil Amstrong piso la Luna eran pocos los que dudaban que para el año 2000 la conquista espacial seria un hecho. Quizás debamos dar tiempo al tiempo para ver que tecnologías van a interesar realmente a la humanidad, hace tan sólo diez años casi nadie hablaba de Internet como opción tecnológica y hoy es un hecho presente en nuestro día a día. Las previsiones de futuro cambian con extremada rapidez y las innovaciones tecnológicas son continuas pero los ritmos humanos de adaptación tienen un limite.



[1] INFORME sobre el Libro Verde "Vivir y trabajar en la sociedad de la información: prioridad para las

personas" (COM(96)0389 - C4-0522/96. )11 de febrero de 1997 A4-0045/97 Comisión de Empleo y Asuntos Sociales. Ponente: Sr. Wim van Velzen

[2] COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS. Bruselas, COM(2000).  Propuesta de DESICIÓN DEL CONSEJO relativa a las directrices para las políticas de empleo de los estados miembros para el año 2001 (presentada por la Comisión)

[3] Larry Downes, Chunka Mui (1998) Estrategias digitales para dominar el mercado. Ed.GRANICA. Buenos Aires. 303 pp